La situación es esta: Ross se había molestado mucho porque alguien había comido su sandwich que había dejado en la heladera de la oficina. Cuando el jefe vio lo enojado que se había puesto, le recomendó ver a un psicólogo, pero Ross le explicó el motivo de su enojo y que había sido una pavada. Sin embargo, cuando todo estaba por quedar en el olvido, su jefe le confieza haber sido él quien lo comió.
Los italianos tienen eso: cada tanto se manda una peli digna de las mejores de la historia del cine. La Vita è bella es una maravillosa película escrita, dirigida y actuada por el loco lindo de Roberto Benigni.
El personaje de Roberto, Guido, decide contarle a su hijo todas las penurias que viven durante la segunda guerra mundial de una forma divertida, para evitarle sufrir. Para eso hace como si todo fuera “un gran juego”, en el que el ganador se lleva un tanque de premio.
Esta es la última escena, cuando un tanque de los aliados encuentra al niño.